El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada se ha consolidado como uno de los recursos culturales más relevantes del Archipiélago, ofreciendo visitas inmersivas en el pasado indígena y colonial en varios idiomas. Este equipamiento se caracteriza por desarrollar un modelo de turismo más innovador, y así lo ha querido reconocer la Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria. Los representantes norteños hicieron entrega a la directora del centro museístico,   Carmen Gloria Rodríguez, de la distinción a la innovación turística.

El acto se llevó a cabo durante la celebración de la fiesta del turismo del Norte de Gran Canaria que organiza la Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria, en colaboración con las concejalías de turismo de la Comarca y la financiación de ‘Turismo de Gran Canaria’. Esta celebración se llevó a cabo el pasado domingo en Tejeda, donde se premió el trabajo de empresas y entidades reconocidas por la Mancomunidad por su labor en favor del turismo en el Norte de Gran Canaria.

  Según destacó el jurado que concede estos galardones, el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada “lleva años apostando por un modelo de turismo más innovador, donde la investigación, la sostenibilidad y la diversidad son claves a la hora de aportar valor añadido que contribuya a la mejora de la experiencia de las personas que visitan este espacio patrimonial gestionado por el Cabildo de Gran Canaria”. 

  Cuando el Museo y Parque Arqueológico abrió sus puertas, era consciente que el liderazgo de este centro debía ejercerse desde su naturaleza cultural, volcado a la sociedad grancanaria y canaria. Como destacó la directora y conservadora de Cueva Pintada, Carmen Gloria Rodríguez, “era evidente que podía constituir un equipamiento de turismo cultural de excelencia y de ahí que, desde el principio, se tuviera en cuenta el elemento más relevante: la comunicación a través de la inclusión de cuatro idiomas en los audiovisuales, y también en el dominio de estas lenguas por parte del personal de atención al público. Creo que a día de hoy seguimos siendo los únicos en ofrecer visitas guiadas en los cuatro idiomas con regularidad”.

  Por otro lado, es también innovador que, debido a la naturaleza frágil de la Cueva Pintada, el equipamiento nunca se haya acomodado a las ‘exigencias’ (en cierta medida, lógicas) de los turoperadores. La directora hizo hincapié en que el proceso se ha producido más bien al contrario. “Son aquellos que han incluido en sus itinerarios la Cueva Pintada los se han adaptado a las características del centro. Se ha huido de la tiranía de lo cuantitativo, las cifras abultadas, para poner en el centro de la gestión la visita de calidad y la sostenibilidad del espacio”.

  El museo, ubicado en un centro histórico de unos 12.000 habitantes, consigue atraer a unos 65.000 visitantes al año (incluso en el año de pandemia, donde fueron 35.000). Esto significa que la instalación multiplica el número de residentes por 5.

Por último, los responsables del espacio destacan indispensable señalar que “este turismo de calidad y no masificado requiere el esfuerzo de muchos agentes; no solo se trata de la Cueva Pintada, de la mejora de los centros históricos con la peatonalización de sus calles y los planes de ordenación o de la oferta de restauración y alojamiento. Todo confluye para que Gáldar sea un destino atractivo para los visitantes”.