ANTONIO PÉREZ ARMAS


   En más de una ocasión saludamos a muchas personas por simpatía, por razones de vecindad, por tradición familiar o simplemente por educación y apenas sabemos de sus aficiones y capacidades hasta que en ocasiones con amigos surgen, por casualidad, comentarios que ponen de manifiesto cualidades que ignoramos.

  Movido entonces, por la oportunidad que se me ofrece a través de Arucas Digital, y con el  noble deseo de darlas a conocer a cuántas personas nos lean, me decido saber un poco más de ellas. Es el caso de Antonio, conocido por haber desempeñado oficios tan dispares como: labrante, taxista y cortapicos.

Antonio nace en La Goleta, en la calle San Miguel nº 9, el 8 de junio de 1.933, es el más pequeño de los cuatro hijos habidos en el matrimonio formado por D. Juan Pérez Ramos y Doña Adela Armas Falcón en una época, un poco complicada para España y cuando tenía cuatro años, sumadre queda viuda, pues su marido ocuparía desgraciadamente, un número en la lista de los “desaparecidos” de la Guerra Civil.

Ante la difícil situación en la que queda, pues su hijo mayor apenas tiene doce años, decide ponerse a trabajar cosiendo sacos en el almacén de D.José Castellano y teniendo como encargado a D. José Carrasco. No obstante, se preocupa por la educación de sus hijos y Antonio, alcumplir los seis años, asiste a la Escuela del Cerrillo como alumno de D. Antonio Lantigua y para comer acude a la “Cocina Económica” vulgarmente conocida como “la gota leche”.
Poco duró Antonio asistiendo a la escuela viendo las necesidades en su hogar, por ello, no duda en ayudar a su madre y comienza a trabajar acarreando cestasde estiércol, cestas que, eran más grandes que él y para colmo , descalzo.

Pero Antonio es un niño que a pesar de su corta edad, piensa ya como ir mejorando en lo económico y, junto a otros compañeros de su edad y vecindad, deciden abrirse camino con algo un poco más arriesgado, llevar papas a escondidas hasta el mismísimo Puerto. Iban caminando desde Arucas por veredas y barrancos, procurando no ser vistos por la GuardiaCivil consiguiéndolo la mayoría de las veces, pero también me dice que, en alguna ocasión fueron descubiertos, decomisada sus mercancías y pasar algún mal trago en las dependencias policiales.

Cuando le indicaba que, el solo hecho de bajar hasta Las Palmas caminando, ya era ungran sacrificio, me añadió: es que también lo hacíamos hacia Valleseco para ir a buscar las papas, pero era rentable, me decía, pues llegábamos a ganar unas 10 ó 15 pesetas al día y eso lo ganaba un hombre a la semana. Viendo lo difícil que se le ponía este trabajo, se va a trabajar con D. Hermelindo Artiles en las Vegas, pues era el patrón que mejor pagaba a los obreros, unas cinco pesetas al día, aunque tenían un encargado que, con “varilla”en mano, le gustaba emplearla como si de una fusta se tratara acercándola hasta los pies de los jóvenes obreros mientras acarreaban las cestas de estiércol para que, su rendimiento fuese mayor. Todo el dinero ganado se lo entregaba a su madre al igual que sus hermanos para sacar la familia adelante.


A partir de los catorce años, pide trabajo en la Cantera, quería aprender el oficio de Labrante. En 1.952 y con 19 años ya estaba asegurado trabajando con D. Pedro Díaz detrás de la Heredad hasta que en el 54 es llamado a“filas”, pero, gracias a su especialidad de labrante, se libraría de muchos de los servicios cuarteleros, haciendo para el Regimientode Artillería varios trabajos en piedra de cantería como: bancos, una fuente y sobre todo, de manera destacada, el escudo en grandes dimensiones del Cuerpo de Artillería colocándose en un sitio destacado del cuartel.

En 1.956 se casa, pero ya la Cantera no da dinero suficiente y junto a D. Juan González se dedican a sacar piedras de molino en las Meleguinas, en un apartado lugar donde ni si quieran entraban los camiones, teniendo que hacerlo con camellos. Una vez preparadas las piedras para su venta, las ponían en el Lomo de Arucas ya labradas y los dueños de los molinos venían a comprarlas por 22.000 pesetas. Poco a poco, los molinos tienen menos actividad y se van cerrando y Antonio cambia de trabajo incorporándose a la plantilla de Piensos Z y más tarde en Interpiensos. En este última Empresa adquiere conocimientos sobre la alimentación de animales de granja, venden medicamentos y Antonio se especializa como cortador de “picos” recorriendo todas las granjas de la Isla.
Luego adquiere un taxi para una de las Paradas deArucas y ejerce como autónomo sin dejar de acudir a las granjas. En 1.989, se retira, debido a una delicada intervención quirúrgica.

Una vez recuperado,Antonio dedica gran parte de su tiempo a la lectura y aquí comienzaa poner en práctica esas cualidades de las que al principio les hablaba. Es una persona muy ordenada en todos los sentidos, con sus herramientas de trabajo, sus libros y sobre todo, con la escritura de un Diario de su vida, ocupándole ya, buena parte de su Estantería. Realiza desde su jubilación múltiples trabajos de labrado de lapiedra de forma totalmente altruista, regalando sus obras a familiares y amigos. Sus diferentes trabajos se hacen visibles en fachadas de casas, con sus números, buzones, así como en interiores(escaleras, bancos, escudos familiares) y otros elementos decorativos.
Guarda todos los proyectos de sus trabajos y un seguimiento exhaustivo de los mismos, desde su comienzo, hasta sufinalización, acompañándolos con imágenes fotográficas y el número de horas dedicados a cada obra de trabajo.

Preguntado por cuál desus obras se siente más orgulloso, no duda en indicarme la figura del guanche que regaló a la Asociación de Vecinos Guanche, realizada en una piedra de 1.200 Kilos donada por el Excmo. Ayto. deArucas, a la que le dedicó cuatro años con un total de ciento noventa y dos horas de trabajo, una verdadera obra de arte ya que, como único referente para llevarlo a cabo, contó con la figura del guanche de un pequeño cuño para sellar escritos. Desde su azotea se divisa el edifico de la Asociación coronado con su hermoso trabajo y le hace un guiño a diario, pues, ha visto cumplido su deseo. Antonio aporta lo mejor de sí mismo en sus diferentes trabajos, sus manos de labrante, sus manos de verdadero MAESTRO y a su familia y a sus amigos, su nobleza y su gran corazón.
MDC

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ALBERTO MARRERO  VEGA

                               (Ex conductor de Utinsa – Global)

 

               “En uno de mis viajes, Arucas-Tamaraceite-Las Palmas, me sorprendió una señora que había subido en Tamaraceite, y al llegar a Las Palmas, antes de bajarse me dijo: Le felicito chofer porque, con la cantidad de dolores que tengo, no me he sentido en todo el trayecto, a pesar de la guagua tan vieja”.

 

      Alberto Marrero Vega, nace en Cardones (Arucas) el 9 de marzo de 1.941, quedó sin madre cuando apenas contaba dos años de edad. Su padre volvió a contraer matrimonio del que nacieron dos hijos (varón y hembra). La infancia de Alberto transcurrió feliz en su Cardones natal, a los seis años, asiste a la escuela del pueblo hasta los doce, luego pasa al Colegio La Salle hasta cumplir los dieciséis años.

  De su estancia en la escuela de Cardones recuerda con afecto a los maestros D. Moisés y a D. Serafín y de su época en La Salle, al Hermano Julián. Tanto él como sus compañeros de Cardones venían caminando al colegio, traían su almuerzo en la “talega” para por la tarde, una vez finalizadas las clases, regresar de nuevo a pie hasta sus casas. En verano asistía a clases particulares en Cardones, impartidas por D. Domingo Cigala (Maestro ya fallecido) de las que recuerda los adelantos que, estas clases, le proporcionaron en las diferentes materias.

 Tan pronto dejó el colegio, Alberto entró como aprendiz de carpintero en el taller de D. Fernando Rosales en nuestra ciudad, durante cuatro años, para luego trabajar en Las Palmas en un taller de muebles en la calle Venegas. Al cabo de dos años en dicho taller, regresa a Cardones y trabaja en la carpintería de D. José González hasta que se incorpora al servicio militar con destino en Fuerteventura. Una vez licenciado vuelve de nuevo a la carpintería de D. José González, aunque por poco tiempo, pues pasa a trabajar con D. José González Viera en su fábrica de muebles durante cuatro años y unos seis meses. En aquéllos años, Alberto tenía permiso de conducir de primera clase, pues trabajó en el taxi propiedad de su padre (conocido por, "Juanito el alegría"), en la parada de Cardones durante unos siete años. Su mujer le animó para que sacase el Permiso Especial y probase suerte para ver si podía ocupar una plaza como conductor en UTINSA. A Alberto siempre le ha gustado conducir, no se lo pensó dos veces y viajó hasta Tenerife (quiso examinarse allí) y, en la vecina isla, obtuvo el carné Especial. Pasó un tiempo y en 1.970, tuvo la suerte de ocupar una de las plazas de conductores en la Compañía Utinsa, luego, como todos saben, ha pasado a llamarse “GLOBAL”. Estuvo hasta el año 2005 en el que se jubila al cumplir los sesenta y cuatro años y después de veintisiete de vida laboral en la empresa.

  Alberto conoció a Trinidad Henríquez Casañas en Cardones. Recuerda que, mientras esperaba junto a otros compañeros carpinteros, la hora para empezar a trabajar, se entretenían jugando a la pelota y, uno de esos días, cruzó la plaza la joven Trinidad que iba a su taller de costura, Gilberto reparó en ella y como la situación se repetía casi todos los días, aprovechaba la ocasión para tirar intencionadamente la pelota lo más cerca posible de Trinidad, al cruzar ésta la plaza, y con el disimulo de ir a coger la pelota, aprovechaba para enviarle sus mensajes. El caso es que, a partir de ahí, comienzan un noviazgo que se prolongó durante unos ocho o nueve años, al cabo de los cuales, deciden contraer matrimonio en la parroquia de San Juan Bautista de nuestra ciudad el día 19 de Enero de 1.970. Tienen cuatro hijos (tres hembras y un varón) y un nieto.
  

  Alberto comenzó a trabajar desde los dieciséis años y se siente feliz de haber cumplido con su deber en todos ellos, y sobre todo, tiene la enorme satisfacción de haber hecho su casa, toda su carpintería, domingo a domingo con la ayuda de un familiar y la buena administración de su esposa. Jubilado desde el año 2005, dice sentirse un hombre muy feliz, acude a diario al Centro de Deportes Ciudad de Arucas, viene caminando desde su casa y al regreso igual, practica senderismo, está al tanto de cuántas cosas haya que reparar en su hogar así como llevar a su nietito de tres años, a la “guardería”. Terminaba así, mi conversación con Alberto, buen profesional del volante, y mejor persona.
¡Gracias Alberto!
MDC

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ANDRÉS RODRÍGUEZ  GONZÁLEZ

 

                  “Han sido muchas y variadas, las actividades que he realizado en el ámbito empresarial durante mi vida laboral,  pero, mi verdadera pasión, ha sido, y es, el mundo de  la agricultura y ganadería, a la que me he entregado desde que era un niño”.

 

      Andrés nace en la Goleta (Arucas), el 30 de noviembre de 1.947. Su padre tenía (frente a la iglesia) una tienda de las llamadas de aceite y vinagre y recuerda que  le había instalado un cajón de coñac detrás del mostrador para, cuando llegase de la escuela, lo utilizara, subiéndose a él y así ayudarle.

 

  La mayor parte de la mercancía para su pequeño negocio, la compraba (su padre), en un importante almacén de nuestra ciudad, y su dueño que, ya conocía a Andrés, recomendó a su padre que valía la pena sacrificarse por el chiquillo dándole estudios, por lo que le matricula en el Colegio La Salle, realizando con excelentes notas, el bachiller Elemental. De su paso por el Colegio, sólo tiene palabras de agradecimiento, tanto, en su formación, como en su educación. A los catorce años, se matriculó en la Escuela de Peritos Industriales en las Palmas, para especializarse en la rama de electricidad y cómo no tenía el bachiller Superior, se vió obligado a realizar un curso que llamaban; Selectivo y Preparatorio y que, una vez superado, comienza el primer curso de carrera. Para ayudarse a costear los gastos que le proporcionaban sus estudios: el traslado a Las Palmas, la matrícula, los libros, etc., iba por las noches hasta la fuente en Teror, para llenar garrafones de agua, que luego vendía a sus clientes de la Goleta, Lomo San Pedro, la Fula y la Montañeta a 15 pesetas cada garrafa. También llegó, en ocasiones, a traerlas desde Azuaje y Fontanales cuando en Teror, por diferentes circunstancias no podía.


  No logró terminar sus estudios, a pesar de la ilusión que había puesto en ellos, debido a una infección, que, según los médicos a los que consultó, fue debida a la manipulación de ciertos productos y sobre todo, de “plomo” en sus clases de prácticas. Andrés pasa por una invalidez transitoria que, cuando la supera, intenta reanudar sus estudios matriculándose en asignaturas de libre elección lo que le permitía tener varias horas libres y entonces, su padre, para que no se viese con tanto tiempo libre y sin hacer nada, habla con uno de los hermanos Rodríguez Cardona, (dueños de un importantísimo comercio textil en Las Palmas) al que conocía, y le pidió de favor que admitiese a su hijo durante las horas en las que no tenía que ir a clase, para que se iniciase en el mundo de la contabilidad, así fue y Andrés recuerda éste, su primer paso por los grandes almacenes, como una época muy fructífera en cuánto al aprendizaje inicial en Asientos Contables, al mismo tiempo, realizó varios cursos de Contabilidad y Cálculo Comercial, a través de Radio Ecca.


  Siguió acudiendo a Teror con el coche de su padre, una vez obtuvo el carné de conducir, para continuar con los garrafones de agua que le proporcionaban una buena ayuda, aunque, poco a poco, surge la competencia y lo dejó definitivamente. Le llega el momento de cumplir con el servicio militar y realiza el período de instrucción en Tenerife y una vez destinado a las Palmas, le remiten al Hospital Militar, donde, tras un estudio exhaustivo le comunican que queda exento de cumplir con los meses restantes debido a las secuelas que su infección había originado en su organismo. Al verse sin trabajo, su padre vuelve de nuevo a hablar con su amigo y Andrés regresa a Hermanos Rodríguez Cardona como Auxiliar Administrativo durante casi cuatro años y donde ejerció como enlace sindical.  


  Poco a poco, fue conociendo el tema de los Seguros Sociales y la propia empresa, le designa hacerse cargo de los mismos por haberse marchado el empleado que, hasta ese momento llevaba este apartado. Como siempre ha sido muy emprendedor, se atrevió llevar los Seguros Sociales de pequeñas empresas y para ello, compró una máquina de escribir de carro grande, después de haber realizado un curso de mecanografía, ocupando, para desarrollar este trabajo, las horas libres del mediodía y después de cumplir con su horario en Rodríguez Cardona. De aquí pasa a la empresa de D. Francisco Caballero Massieu como Auxiliar Administrativo en el Departamento de Cuentas Corrientes, cargo que desempeña durante más de cuatro años. Luego trabaja como Apoderado para Metal-Confort dando una nueva proyección comercial a la empresa que llegó a tener, durante su gestión, hasta 26 empleados y lleva los Seguros Sociales de la Constructora Hinojal y, junto a cuatro socios, funda la empresa Comercial Visvique SL.

  

  Se arriesga y abre una carpintería en locales de su propiedad en Visvique que regenta durante 27 años. Luego prueba en el mundo de la hostelería, y adquiere La Taberna Gallega y el Mesón Aqueimada, ambos establecimientos en la calle Doctor Miguel Rosas (Las Palmas), que dirige y gestiona durante once años y, tras concurso público en nuestra ciudad, consigue el bar Cafetería Estación que defiende durante catorce años. Si hasta aquí Andrés me habló de sus actividades laborales, pasó a comentarme su paso por la vida política. Andrés fue Presidente del Partido Popular en nuestra ciudad y ejerció como Consejero Insular de Aguas de Gran Canaria, en el Cabildo Insular durante los años, 1.995 /99 y como Concejal en la Oposición, en nuestro Ayuntamiento durante la Legislatura 1.999/03, ejerciendo como portavoz del Partido.


  Como me indicaba al principio de nuestra conversación, Andrés siente verdadera pasión por la agricultura y la ganadería, no en vano, desde muy niño, ayudaba a su padre en las tierras y en atender a los animales que poseían. Nunca, ha dejado de tener animales a los que cuidar y, ahora, libre de responsabilidades empresariales y con todo el tiempo del mundo a su disposición, es Presidente Regional del cochino negro canario y pertenece a la Asociación de Criadores de la cabra canaria.


  Agricultores y ganaderos le consultan por su dilatada experiencia. Participa en todas las ferias de la isla, así como en Romerías llevando cabras, cochinos, ovejas, burros y caballos. Hace años que, a través de la Asociación de Ganaderos, da a conocer a las Administraciones Públicas, sus quejas para lograr mejores atenciones al Sector Primario (Agricultura y Ganadería). Reparten lechones a los ganaderos para que la cabaña aumente y colabora con los Centros Educativos para que, alumnos/as, conozcan, a través de charlas en Jornadas con Técnicos Veterinarios, la realidad de nuestra ganadería. También ha participado, colaborando con sus animales, en Televisión a través de programas educativos dirigidos al alumnado de Centros Públicos y Privados. Y como se acercan las diferentes programaciones en los Centros Escolares, con motivo de la próxima Navidad, me dice que ha colaborado (y lo seguirá haciendo), en Belenes Vivientes, donde no faltarán sus animales (su burra, ovejas y sus corderos).


  Sus mejores momentos los pasa atendiendo a sus animales, así como a sus plantaciones de verduras, hortalizas y papas. Nuestra charla transcurrió durante una espléndida mañana, una más, de las que nos ha venido obsequiando este mes de noviembre, a la vez que, un sabroso cafecito, nos ayudó en nuestra animada conversación. Me despedí de Andrés diciéndole que en su Semblanza va mi deseo y el de arucasdigital, de felicitarle por su santo y cumpleaños, que celebrará, DM, el próximo lunes 30 de noviembre. Andrés, gracias por tu colaboración y un fuerte abrazo.
MDC

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ANTONIO MANUEL  HERNÁNDEZ  LÓPEZ

(Fontanero)

    

                             “Llevo cincuenta años en la profesión y aún sigo aprendiendo. El oficio de fontanero requiere reciclarse, pues, surgen nuevas técnicas, nuevos materiales y ello requiere estar al día, por eso digo que, en este oficio, hay que seguir aprendiendo”.

     
  Antonio Manuel nace en Arucas, en la calle Sor Cándida Suárez, antes conocida como calle “La Fe”, el 15 de Agosto de 1.940. Es el mayor de tres hermanos, dos varones y una hembra, hijo de Juan Hernández Perdomo conocido por Juan Perdomo “el  latonero”. Desde muy niño está con su padre observando su trabajo y es quién le acompaña, como ayudante, para transportar parte de la herramienta que utiliza su padre para,

caminando, desplazarse hasta los diferentes barrios de nuestro municipio y reparar utensilios domésticos.


  A pesar de acompañar a su padre, tiene que ir, como todos los niños, a la escuela, y su padre tiene la feliz idea de hacer las primeras letras para su hijo, utilizando “velgas”. Así que, una mañana, se presentó Antonio Manuel ante D. Bruno Déniz, su primer maestro, con el novedoso material ideado por su padre. Sorprendido D. Bruno por los utensilios didácticos de su alumno, pensó que lo realizado por el Sr. Perdomo no era mala idea, y pensó sacarle la mejor utilidad, no sólo para Antonio Manuel, sino también para el resto de sus compañeros de curso.


  Y así fue como D. Bruno, con las “vocales de velguillas” sobre su mesa, iba llamando a sus pupilos diciéndoles que le alcanzasen la “a”, la “o”……etc. y recuerda Antonio Manuel que aprendió las vocales, al igual que sus compañeros, como un juego. La idea de su padre había dado resultado, (¿serían los inicios de los primeros recursos didácticos?) Al hacer su primera comunión pasó al Colegio La Salle, más tarde, obtiene el Certificado de Estudios Primarios con D. Manuel Hernández, finalizando su etapa estudiantil asistiendo a las clases de Contabilidad con Don Juan Zamora y Don José Marrero.


  Pronto tiene que ir a trabajar y lo hace en una sorriba, también ayuda a su padre encargado de la Sala de Billar y futbolines que había en la Calle Pérez Galdós, enfrente del antiguo Colegio del Sagrado Corazón. Allí se reunían amigos para echar una manita al billar, al futbolín, siendo un lugar de encuentro para pasar un rato. Estaba abierto casi todo el día, y según palabras de Antonio Manuel, aquello era “sesión continua”, esta sala de juegos, el baile, el fútbol y el cine, eran las distracciones en nuestra ciudad en la década de los cincuenta y comienzo de los sesenta del siglo pasado.


  Era un lugar para el intercambio de novelas del Oeste, muy leídas en aquélla época, sobre todo las de Marcial Lafuente Estefanía, quién había escrito su primera novela del Oeste en 1.943, hasta conseguir la cifra de 2.600 novelas en formato octavilla de no más de cien páginas cada una. El intercambio costaba unos cincuenta céntimos, y Antonio Manuel confiesa que leyó muchas de ellas, hasta que un día entre las novelas se encontró con un pequeño libro de “música” y las primeras clases de solfeo. Viendo que sería mucho más útil el libro de música que las novelas, se interesó en sus explicaciones, tomando la decisión de asistir a las clases de música que impartía “Juaico” en el Terrero para luego pasar, junto a sus amigos, Tito Ferrera, Melillo, Brito, entre otros, a las de D. Antonio Herrera, director de la Banda Municipal Como instrumento, le gustaba el saxo – tenor y fue lo que practicó, aunque estuvo poco tiempo en la Banda, donde su padre ejercía como “Archivero” de la misma. Hoy día, ha perdido la habilidad en sus dedos por el tiempo transcurrido sin volver a tocar el saxo y es sólo, un bonito recuerdo de su paso por la Banda Municipal.


  En cierta ocasión un amigo le comenta que la Empresa “INJAR” S.A. busca fontaneros para su plantilla y le invita a que se presente. Antonio Manuel, que no tenía mucha idea del oficio, se presenta y al poco tiempo adquiere los conocimientos necesarios y trabaja para dicha empresa durante 23 años, siendo Lanzarote, Fuerteventura, Lanzarote y el Sur de nuestra Isla, los lugares donde más tiempo, ha ejercido su profesión. Su hermano Juan José, (también fontanero) trabajaba en Fuerteventura y Antonio Manuel lo hacía en Lanzarote y fue, en uno de sus contactos, cuando tomaron la decisión de unirse y fundar una Empresa de Fontanería en nuestra ciudad, cansados de tanto tiempo de un lado para otro. Así lo hacen, y fundan: “Fontanería Hermanos Hernández” en nuestra ciudad.


  Preguntado qué diferencias ve hoy en día relacionado con su oficio, con respecto a sus comienzos, me dice que antes, tenían que utilizar la “trinca” y “terraja” para hacer las “roscas” a los tubos galvanizados, hoy, te viene todo preparado como un “puzzle” con tubos de plástico, (polietileno), más fáciles para trabajar.

Antonio Manuel se casó en el Trapiche, el ocho de Septiembre de 1.968, con Doña María del Pino Marrero González, tienen tres hijos, dos varones y una hembra y tres nietos, (dos varones y una hembra) y dentro de muy poquito, esperan la llegada de una nueva nieta. Fue también de los que les tocó realizar el Servicio Militar en África, entre Melilla y las Islas Chafarinas, no pudiendo venir ni una sola vez de permiso.

  

Tantos años en la profesión, le han permitido tener “ciertos secretos profesionales” que le hacen salir airoso, a la hora de encontrarse con todo tipo de averías. He de agradecer amables lectores/as, mi conversación (ya pactada hace algún tiempo) con Antonio Manuel para este espacio y que debido a su paso por el quirófano, tuvimos que dejar para mejor ocasión. El pasado Martes, tuvo la delicadeza de atenderme, afortunadamente, ya muy recuperado. Gracias por todo Antonio Manuel y muchas felicidades para ti, y para toda tu familia, por la próxima llegada de tu nueva nieta

MDC